Cada vez más artistas plásticos ven una alternativa en el trabajo colectivo (La Nación, 26-05-03)
26-5-03

Cada vez más artistas plásticos ven una alternativa en el trabajo colectivo

"Cada vez más artistas plásticos ven una alternativa en el trabajo colectivo" La Nación, Lunes 26 de mayo de 2003 por Laura S. Casanovas

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Realizan sus obras en grupo y abren nuevos espacios de exposición; buscan mayor impacto
* Es parte de un movimiento internacional
* En la Argentina, se aceleró con la crisis política de diciembre de 2001
* Trabajar con otros ayuda a sosegar el "ego del artista"

La imagen del artista plástico encerrado solo en su atelier ya no es la única en Buenos Aires. Desde hace algunos años, el movimiento de los colectivos de arte avanza, con un objetivo: reforzar los vínculos entre los artistas. Los temas que eligen quienes abandonan la firma individual son diversos. Algunos optan por el compromiso social y otros pueden llegar a hacer retratos inspirados en la monarquía española.
"Los artistas se agrupan por un conjunto de razones. A partir del 19 y el 20 de diciembre de 2001, hay una condición histórica especial en la Argentina, pero también se trata de una necesidad de época a nivel internacional. Se pueden generar imágenes de alta densidad, de importante eficacia estética, a partir de la discusión global", señaló a LA NACION Andrea Giunta, historiadora del arte.
Los tres miembros que forman Mondongo coincidieron hace tres años en la necesidad de crear con más potencia y riesgo. "Al juntarte, te abrís y te potenciás. De esta forma, en el cuadro está la energía de los tres. Nos sucede que al finalizar la discusión sobre una obra no podemos saber a quién se le ocurrió una idea u otra", dijo Juliana Laffitte, integrante del grupo.
La unión como objetivo en sí misma es preponderante. El Proyecto Venus surgió hace dos años para contrarrestar la desconexión que sus creadores observaron entre artistas e intelectuales en nuestro país. Hoy ya tiene más de 200 participantes. "Con Roberto Jacoby decidimos formar esta sociedad experimental que tiene un efecto biopolítico, en el sentido de una política del afecto, a partir de la creación de vínculos profesionales y de amistad", explicó Sebastián Codeseira.
Una visibilidad diferente
El Taller Popular de Serigrafía se sirve de dicha técnica para estampar remeras y afiches en la calle. "Comenzamos en marzo de 2002, con una clase abierta de serigrafía, en el marco de una asamblea popular. Así, experimentamos una nueva forma de comunicación, en otro espacio, con un público distinto del que recorre el circuito tradicional del arte. De esta forma, nos involucramos con un contexto social conflictivo teniendo el arte como herramienta", destacó Magdalena Jitrik, que considera que su labor grupal es complementaria con su participación habitual en importantes museos y galerías de arte.
"En la década de los 90 no fue todo light; hubo grupos de arte, como Intervenciones Urbanas y Fosa. Y actualmente no todo es colectivo. Lo que sucede es que ahora es más visible la existencia de grupos por los cambios por los que atraviesa nuestra sociedad", aclaró Julio Sánchez, docente, curador e historiador del arte.
El acuerdo que une a los nueve miembros del Movimiento de Artistas Movilizados de Buenos Aires -Mamba, según sus siglas- es el de intercambiar experiencias. Las razones para juntarse fueron tanto afectivas como prácticas, para conseguir una mayor visibilidad al sumar fuerzas y recursos. "Nos constituimos como grupo hace algunos meses. Creemos que es grave si este mundo y este país no te movilizan para hacer cosas. Por eso nos llamamos movilizados ", comentó Pablo Bolaños.
Sin manifiestos ni egos
A diferencia de las vanguardias históricas, como el dadaísmo o el futurismo, que surgieron al abrigo de precisos manifiestos, los grupos argentinos creen en las posibilidades de la espontaneidad.
Esta característica lleva a que Mondongo , a pesar deno salir del asombro por el encargo de los reyes de España de un tríptico con los rostros del rey, la reina y su hijo, no haya dudado en aceptar el pedido. O que la imagen propuesta por los miembros del Proyecto Venus sea la de un rizoma que, como tal, se extiende en forma impredecible.
El hecho de trabajar con otros colegas ayuda a sosegar el "ego del artista". Según Sánchez, "cuando se actúa en grupo no hay competencia, y esto viene bien tanto para el arte como para la humanidad". Manuel Mendanha, de Mondongo, coincidió y agregó que "el ego puede llegar a nublar la manera de producir"; por eso, no se imagina regresando a la creación individual.
Giunta, en tanto, advirtió sobre la necesidad de no considerar la creación colectiva como superadora de la individual, sino como dos formas capaces de obtener logros, cada una desde sus particularidades.
Los colectivos de arte circulan por espacios tan variados como sus propuestas. Los miembros del Proyecto Venus, por ejemplo, se localizan en la Web, al mismo tiempo que realizan muestras y eventos en forma itinerante. El grupo Mamba abrió el sábado un espacio para sus exposiciones a metros de la estación de trenes de Federico Lacroze.
El Taller de Serigrafía tiene como eje las calles y Mondongo trabaja en su atelier y expone en galerías de arte. Otros colectivos de arte son el Grupo de Arte Callejero (GAC), pionero en la modalidad, con seis años de existencia; Arde Arte, DOMA, Etcétera y Contraimagen.
Por Laura S. Casanovas
De la Redacción de LA NACION