ramona 91
1-6-09

ramona 91 | ¿Podemos seguir hablando de “Arte Latinoamericano”?

EDITORIAL: Latido latino

En medio de los primeros festejos del Grupo Bicentenario Latinoamericano (el grupo que integran Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México y Venezuela, en tanto países de América Latina que festejan doscientos años de sus revoluciones independentistas entre 2009 y 2011), invito a los intrépidos a probar una combinación de alto voltaje en el marco de un debate muy palpitante: el que se desarrolla hace unas décadas en torno a la posibilidad y las implicancias de pensar en un “arte latinoamericano” y en el que –como buena latin lover que soy– no he dejado de participar desde varias instancias como mis dossier de arte y activismo en Latinoamérica, mis colaboraciones en las discusiones de Documenta 12 magazines, mis números dedicados a la escena artística de distintos países y ciudades de la región (ramona México, ramona Lima, y muy pronto…ramona Brasil!).

“Periferia”, “tercer mundo”, “subdesarrollo/en vías de desarrollo”, “sur”, son etiquetas que la teoría política y cultural naturalizó de manera más o menos determinista y general con países, regiones, continentes y hasta hemisferios, que no participan de la hegemonía política y económica del orden mundial en un momento histórico dado. En algunos casos se ha intentado establecer además un correlato entre esas ‘ubicaciones’ en el ranking internacional y las formas de subjetividad que allí emergen, en términos de identidad y también en relación con las producciones culturales que esos sujetos ‘otros’ llevaban a cabo y que representarían su identidad y sus condiciones de existencia.

En este número reúno a reconocidas voces críticas que asestan duros golpes a esas posturas sustancializadoras del ser latinoamericano y proponen reflexiones originales en torno a la relación entre territorio, globalización y cultura. Por ese palpitar, Juan Pablo Pérez –docente e investigador en artes visuales, impulsor y editor de este dossier– instala una pregunta que recorrerá todas las intervenciones para pensar cómo se fue gestando, transformando y resignificando la idea de internacionalización del arte latinoamericano: ¿podemos seguir hablando de un “arte latinoamericano”? “Contra el arte latinoamericano” se manifiesta el crítico y curador cubano Gerardo Mosquera, en el primer texto del dossier: una entrevista exhaustiva en la que periodiza la exigencia de exotismo para con los artistas latinoamericanos y señala que desde hace una década el arte latinoamericano comienza apreciarse fuera de su ghetto, como una práctica general que no tiene por necesidad que exponer su contexto. En “Para evitar falsos problemas”, Suely Rolnik explica los alcances del concepto de “subjetividad antropofágica” como noción superadora de los binarismos centro/periferia, en tanto implica que lo que importa de las imágenes e ideas consumidas no es su origen sino qué tipo de fuerzas las invisten. En “Derivaciones periféricas en torno a lo intersticial”, Nelly Richard reflexiona sobre los conceptos de hibridez, traducción cultural y sur, para indicar que la relación adentro/afuera/entremedio de las instituciones sólo se convierte en micropolítica cuando somete sus enunciados locales al desmontaje de sus propias gramáticas de producción. En el artículo de Juan Pablo Pérez “La tierrita sagrada”, la propuesta es repensar los conceptualismos latinoamericanos de los setenta a partir del caso de Alfredo Portillos, en cuya obra encuentra distintos procedimientos de inversión y reposición de signos: una rebeldía de los símbolos que indaga los modos de reformular las identidades de América Latina. En el último texto del dossier, Joaquín Barriendos vislumbra la emergencia de un arte periférico-global en el cual existe se produce una ‘translocación estratégica’ que permita a las obras que se hayan vuelto objetos y conceptos globales la posibilidad de genera una mentalidad ‘geoestética’ necesariamente contestataria, crítica y reflexiva.

Sube la presión pero este número no afloja, porque a continuación del dossier entramos en otra polémica, que también pone en cuestión las ideas de representación y el problema de lo nacional, esta vez en torno a la apertura al público de la Colección Fortabat. Roberto Amigo, Fermín Eguía y José Fernández Vega conversan después de la visita al edificio y discuten fortalezas y debilidades de la infraestructura, la ausencia de curador, la organización del material, el gusto que se puso en juego en la adquisición, los artistas más representados y mucho más.

Pasen y vean…tengo una corazonada: ¡les va a encantar!

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
¿Podemos seguir hablando de “Arte Latinoamericano”?
Juan Pablo Pérez

ENTREVISTA
Contra el arte latinoamericano
Juan Pablo Pérez

Para evitar falsos problemas
Suely Rolnik

Derivaciones periféricas en torno a lo intersticial
Nelly Richard

La tierrita sagrada
Juan Pablo Pérez

La emergencia del arte “periférico-global”
Joaquín Barriendos

Conversaciones en un transatlántico: sobre la nueva Colección Fortabat
Fermín Eguía, Roberto Amigo y José Fernández Vega

RESEÑA DE LIBRO
Por una nueva iconología
Mariano Oropeza

RESEÑA DE MUESTRA
La apariencia de lo que no tiene apariencia
Mara De Giovanni

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